Soy Bio

Todos los hijos de Varatojo

Merxe Morales
Creado por Merxe Morales

Desde el jueves,  jornada en que supe a través de  Patricia Restrepo, de la desaparición de Francisco Varatojo en las profundidades del mar, nada he podido escribir que no evoque  su nombre.

Un accidente mientras practicaba una de sus pasiones, el buceo entre Cabo Espichel y  Puerto de Baleeira en Portugal ha acabado con su vida a los 56 años. Muy pronto para quienes habíamos sido tocados por su inagotable entusiasmo por vivir  y muy dramáticamente por la pérdida que supone para su familia, su mujer Geninha,  y sus cuatro hijos.

Todo cuanto sé y el motor de las páginas de Mamá Bio nacieron como resultado de descubrir la Macrobiótica, y la labor del equipo del Instituto de Macrobiótica de España (IME) del que  Chico formaba parte. Una parte esencial.

Probablemente la Macrobiótica lo eligió a él,  y no al revés, porque necesitaba a un hombre con su vivacidad, su alegría contagiosa, su sinceridad y su entrega al trabajo. Este complicado y disperso siglo XXI requería una presencia como la suya, humilde, inteligente e inspiradora,  para diseminar los principios de la Macro por Europa y Estados Unidos.

Lo que sé de él nos lo contó, desgranado, en cada una de sus clases, a lo largo de los tres años que pasé en el IME. Y en comidas y conversaciones que sucedieron a aquellos días. En clases  en las que  para mí, y estoy segura que para muchos más, fue profesor y Maestro. Ahora acababa de finalizar un programa de formación con 210 alumnos en el Instituto de Macrobiótica de Portugal y, probablemente, celebraba el fin de curso con una de sus inmersiones en el mar.

A los diceciséis años, y después de arrastrar diversos problemas serios intestinales, dejó, por su cuenta,  de comer carne, lácteos y azúcar. Sus padres, preocupados, lo llevaron al médico pensando que podría perder la salud, pero tras la entrevista en consulta, el doctor les dijo: “Tranquilos que sabe muy bien lo que hace”. Varatojo había encontrado libros clave que lo iniciaron en el arte de cómo alimentarse según los principios del yin y el yang. Y  después de ver los resultados en su vida ya no dejaría aquella gran fuente de saber. Viajó hasta EEUU para formarse con Michio Kushi, del que fue asistente durante años, y a cuyo lado aprendió lo esencial de la Macrobiótica.  Desde entonces no hizo otra cosa en su vida que investigar, profundizar  y compartir sus conocimientos.

Alimentos, energía, medio ambiente. Energía Madera, Agua, Metal. El Ki de las 9 Estrellas… Era un placer escucharlo porque todo cuanto te contaba bebía de las tres fuentes: el estudio y la investigación, la experiencia clínica con miles de pacientes y la práctica vital en él mismo.

Cuando imparto  talleres siempre afloran sus anécdotas. Una de las  primeras que recuerdo  me hizo llorar de emoción la primera vez que se la oí en clase. Y  a pesar de que transcurre el tiempo, sigo emocionándome cuando la comparto de nuevo. Varatojo había creado su entonces pequeño Instituto de Macrobiótica de Portugal y anunciaba sus actividades en prensa. Un día, uno de los presos del centro penitenciario de Lisboa vió el anuncio y solicitó al director que aquel profesor fuese a dar una conferencia sobre alimentación a los presos.

La noticia fue bien acogida e invitaron a Chico a ir a dar una formación, con tan buen resultado que las clases se convirtieron en regulares cada semana,  a la vez que aumentaba el número de alumnos participantes. Aquel primer preso se llamaba Al Capone y era  conocido por su gran actividad delictiva en la ciudad. Con el tiempo, Varatojo y él fueron intensificando la relación y solicitó su salida de prisión para que se reinsertara trabajando en el Instituto de Macrobiótica bajo la supervisión del maestro. Al Capone había iniciado una nueva vida gracias a la Macro.

Pero el alumno veía las dificultades económicas del Instituto en sus primeros años y quiso devolver el favor a Chico en señal de gratitud. Le propuso realizar un último golpe a una entidad bancaria para aportar el dinero a la gestión del centro macrobiótico. Alarmado y decepcionado, Varatojo despidió a Al Capone y le dijo que debía abandonar el instituto. Que nunca podría aceptar nada así.

Pasó el tiempo y Varatojo, preocupado, repasaba siempre la prensa esperando encontrar la desagradable noticia de la detención del delincuente, pero ello nunca ocurría. Un día se encontraron fortuitamente y Al Capone le confesaría a Chico:

“Mira. Yo intenté volver a mi vida de antes y realizar un último atraco, pero algo pasó en mi vida al dejar la carne. Ya no soy aquel hombre violento. Me es imposible coger de nuevo un arma. Comiendo así, no puedo delinquir”.  Ese era su mensaje. Si cambias lo que comes, cambias tu forma de pensar, tu energía, tu forma de estar en la vida…

Es imposible cuantificar el número de alumnos que hemos pasado por sus formaciones. Y ninguno nos hemos quedado indiferentes al escucharlo. Ninguno de ellos es ahora ajeno al dolor y a todos nos queda una infinita gratitud. Todos somos como sus hijos. Porque nos ha guiado, nutrido, acompañado, orientado. Ha sido un padre con centro, flexible, tolerante….

Hace unos cinco años me dijo que tenía que bajar el  intenso ritmo de trabajo, siempre en aviones, y lejos de casa…. que iba cumpliendo años. Pero acudía  donde se le requería. Bruselas, Facultades de Medicina, Congresos Médicos…

Para nuestra generación, Varatojo queda como uno de los grandes de la Macrobiótica.

Lo tuvimos en el Primer Congreso Internacional de Macrobiótica de la Universidad de Castellón y cuando se organizó el II Congreso, los participantes protestaron porque él no repetía como parte del cartel. Sin él, faltaba la esencia.

Esta es la BREVE BIOGRAFÍA que él mismo me pasó para presentar aquella ponencia. La dejo en presente porque así siento que debe ser hoy:

Director y fundador del Instituto de Macrobiótica de Portugal, es uno de los consultores de macrobiótica más cualificados y reconocidos a nivel mundial.

Comenzó a estudiar Macrobiótica en 1977 en el Kushi Institut de Boston donde fue asistente personal de Michio Kushi.

Su interés principal reside en la aplicación de los principios macrobióticos a la medicina natural y a la resolución de problemas sociales.

Es autor de numerables libros y de CD’s y videos sobre salud. Co-autor de “Deliciosas Recetas Macrobióticas” y colaborador regular en revistas, periódicos y programas de TV. Actualmente es uno de los cronistas del periódico “Sol”.

Ha impartido charlas en la Facultad de Farmacia de Lisboa y en la Facultad de Medicina de Coimbra. Además es profesor invitado en la Escuela Superior de Enfermería Calouste Gulbenkian.

Imparte clases y conferencias en los principales países europeos y en Estados Unidos.

 

Compártenos

Sobre el autor

Merxe Morales

Merxe Morales

1 Comentario

Dejar un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies