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Ojo con las toxiinfecciones!

Merxe Morales
Creado por Merxe Morales

¿Cómo no vamos a tener problemas de toxiinfecciones alimentarias si la industria oculta información en las etiquetas y los hosteleros no respetan las normas básicas de manipulación de alimentos?  En verano, mucho ojo con lo que te sirven en el plato! La Comisión Europea exige más rigor.

Lo de la imagen es real! Descongelando sardinas junto a los cuartos de baño de un restaurante de Castellón. Además de utilizar este pescado  congelado en la tierra de las sardinas!, los cocineros subieron las cajas a coger calorcito a la planta de arriba, donde el aire acondicionado no llegaba y el calor era horroroso. A esta temperatura, la proliferación de bacterias en el pescado es más que un riesgo.

Ante los peligros de intoxicación que por falta de seguridad ofrecen algunos alimentos en verano, la Comisión Europea ha elaborado un comunicado en el  que recoge recomendaciones a seguir por todos los turistas que lleguen a nuestro país estos meses (y por los que estamos aquí todo el año!).
El escenario en la alimentación cambia totalmente en los meses de julio a septiembre. Los horarios son distintos, se toman alimentos más festivos, se hacen muchas comidas fuera de casa y algunas veces preparadas en cocinas que no ofrecen todas las garantías, como ocurre en chiringuitos y casetas de las playas.
Todos estos hábitos veraniegos incrementan el riesgo de sufrir una toxiinfección, por lo que la Comisión Europea recomienda que se revisen bien las etiquetas y se busquen garantías de calidad a la hora de elegir los productos que compramos, dado que un buen porcentaje de consumidores no suele leer esta información.

Los consejos que promueve la Comisión son:

1. Leer siempre el etiquetado
Ha de contener información clara sobre alérgenos, porcentajes nutricionales y origen.
Además, la nueva normativa europea obliga a que las etiquetas tengan un tamaño de letra mínimo legible, incluyan la información nutricional y marquen si contiene uno de los 14 alérgenos más frecuentes. En cuanto a las grasas,  si el producto contiene aceite, debe especificar de  cuál se trata.
Para la carne envasada fresca, refrigerada o congelada (de ovejas, cabras, cerdos y aves de corral, por ejemplo,  la etiqueta ha de indicar el país de la cría y sacrificio.

2. Localizar el origen de los productos
Cuando vamos a la compra,  preferir productos con Denominación de Origen Protegida (DOP) e Indicación Geográfica Protegida (IGP) que garantizan alimentos de calidad. Este sello certifica que los alimentos son productos agroalimentarios de origen y calidad garantizada y  protegidos por las normas de la Unión Europea.
Este distintivo ofrece una garantía de origen y de calidad del producto. Por sus condiciones de elaboración y características naturales ligadas a la zona de origen tiene una calidad fiable para el consumidor.
España es el tercer país europeo en cuanto a alimentos de denominación protegida, con 183 productos, despues de Italia (274) y Francia (221).

3. Comprobar que los productos sean auténticos y no estén adulterados
La Comisión alerta de la posible falsificación de alimentos, por lo que hay que cuidar que los envases estén perfectamente cerrados e  indiquen su origen.
Una operación internacional desarrollada en  47 países, y en la que participaron Europol e Interpol durante el año pasadom permitió confiscar 2.500 toneladas de comida sometida a tráfico.
Asimismo, si la carne o el pescado que compras es congelado,  la normativa de la Unión Europea obliga a los productos a detallar la fecha en la que fueron congelados.

4. Pedir  información en los restaurantes
Tanto por la calidad de los productos servidos como por su origen. El consumidor tiene derecho a la saber la procedencia de los alimentos. Si acudes a comer a una ciudad con Lonja de Pescado y te sirven sardinas congeladas sin comunicártelo, ¿No es una información básica que puede hacer que cambies la elección del plato?

También es clave conocer los productos utilizados en las recetas si se sufre alguna intolerancia o no se desa tomar algún alimento no visible en el plato.

5. Confirma si la producción es ecológica
Los que queremos consumir productos ecológicos debemos asegurarnos  que tengan el logotipo ecológico de la Unión Europea. Un producto orgánico debe llevar el nombre del productor, procesador o distribuidor y el nombre o número de código de la autoridad nacional de certificación.
La normativa de la UE sobre agricultura ecológica abarca no sólo la producción y el procesamiento, sino también el control y el etiquetado de los alimentos ecológicos.
En 2013, en España  había 30.500 productores de agricultura ecológica y la Política Agrícola Común proporciona ayudas para la transformación de granjas a la producción ecológica.

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