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Comer en el cole: nuggets peligrosos

Merxe Morales
Creado por Merxe Morales

¿Cuántos niños se comen a gusto el menú de la bandeja escolar? Y más allá de ello, ¿es saludable lo que se sirve en ella? Algunas asociaciones de padres ya se han organizado. Es el caso de la Plataforma por unos Comedores Públicos de Calidad de Aragón.  Tras años de reivindicaciones para mejorar lo que se ofrece a sus hijos,  supervisan los menús que se sirven en los colegios, comen una vez por semana con ellos en el comedor y están modificando la calidad de los platos.

Hemos abierto una campaña para conseguir que este nuevo curso escolar 2016-17 los coles enseñen a comer y que se introduzcan los alimentos ecológicos en los comedores escolares. Puedes sumarte a ella firmando en CHANGE. ORG

El objetivo de la Plataforma, que está integrada por más de cuarenta  Asociaciones de Padres de Alumnos,  es triple:

-Que las cocinas escolares vuelvan a funcionar  «in situ” y  se cocine a los niños en el centro, en lugar de traer los menús de cocinas industriales, donde se preparan semanas antes.

-Que se sirvan alimentos locales y de temporada, incrementando productos poco presentes como verduras y pescado

Dignificar y dar alegría a los menús de las bandejas que muchas veces parecen ranchos del ejército.

Hasta ahora, la dirección de los centros educativos, tanto públicos como privados, no han sido receptiva a las reivindicaciones relativas a la nutrición. Os cuento mi experiencia porque tendréis casos para comprtir.  Durante años, mi hija ha vuelto casi todos los días del cole con dolor de estómago. Habiamos  restringido su dieta para que no tomara carne (a excepción de pollo), lácteos ni azúcar en el cole, después de años de peticiones a la dirección del centro para que se revisara y mejorara el menús escolar. En vista de que obtuve cero resultados, tras entrevistas, reuniones y propuestas, opté por quitar estos tres bloques de alimentos.

En el colegio no acepaban que esta decisión fuera como opción saludable. El centro  quería un  certificado médico de intolerancias, así que tuve que pasar este trámite con la complicidad de su pediatra, acostumbrado ya a que llevara a la niña con  constantes dolores no identificados y que, desde muy pequeña, se relacionaron con la intolerancia a la lactosa.

Hace poco me he decidido  a pedir al centro el etiquetado de algunos de los productos que sirven en el comedor. Y me lo han facilitado  de un par de precocinados.

Aunque no las recomiendo ni las aplaudo, en las varitas de pescado no puedo poner objecciones (merluza (50%), pan rallado (harina de trigo, agua, levadura, sal y especias), aceite de girasol, harina de trigo, almidón de trigo, sal),   pero el caso de los nuggets es para tomar nota porque me he encontrado con aditivos peligrosos.

El nugget que se sirve en el cole de mi hija es un preparado cárnico compuesto en un 45% por carne de ave y un mínimo de un 25% de pollo+harina de trigo+aceite vegetal+tocino (y se está sirviendo a los niños que no toman cerdo, como mi hija) + proteína de soja+almidón+trigo y maíz+especias+ azúcar+ aroma de limón +lecitina de soja +UN LISTADO LARGO DE ADITIVOS.

El primero de ellos, E-407, CARRAGENANOS, un espesante que se obtiene de algas rojas y  después se trata químicamente. Está considerado como peligroso por su toxicidad y, sobretodo, no está recomendado en niños ni en embarazadas. La propia web de la Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que se desaconseja en productos infantiles. En estudios de animales de laboratorio se ha demostrado que provoca úlceras en el intestino grueso, pérdidas de sangre en orina y retraso en el crecimiento.  

Por supuesto, el aditivo carece de propiedades nutritivas y se suma en el nugget a otros nada recomendables como el E-450i (Difosfato disódico) un estabilizante sintético con el que hay que tener precaución, que se emplea también en chicles  y refrescos y provoca problemas digestivos e hiperactividad.

Cuando los niños toman estos bocaditos de pollo ingieren también el E-471 (Mono y Diglicéridos de los Acidos Grasos) que se obtiene por hidrólisis de los ácidos grasos animales o vegetales y con el que hay que tener precaución. En pruebas de laboratorio con animales generó una mala absorción de los ácidos grasos esenciales y aumentó el tamaño de sus riñones e hígado. Pero como siempre se argumenta, son investigaciones en animales. Nuestros niños, ¿están exentos?

Vivimos a cinco kilómetros del mar. Con una Lonja de pescado que ofrece capturas locales. Ni una sola vez en trece años he visto que en el menú escolar se integrara este producto. Por abaratar se emplean las varitas fritas de pescado y los nuggets. Y el resto de veces pescado congelado de Chile y otros países. Queremos la excelencia en educación y en valores, pero se nos escapa pedir la excelencia en la cocina. O los colegios obvian el ofrecerla como símbolo de calidad. Sin unos niños sanos, ¿de qué nos sirve formar a excelentes abogados, ingenieros infomáticos o médicos. ¿Por dónde hay que empezar a construir?

 comedor-escolar-mamabioImagen de triste  menú facilitado por la Plataforma para unos Comedores Públicos de Calidad de Aragón.

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